Los Relampagos del Norte

 

 

Si hablamos de la música norteña, necesariamente tendremos que hablar de uno de los más importantes duetos de hace unas décadas, nos referimos a Los Relámpagos del Norte, dueto inolvidable que integraron Cornelio Reyna y Ramón Ayala, los dos se conocieron en el bar Cadillac de Monterrey, donde, siendo un adolescente Ramón Ayala entra a trabajar como lustrador de zapatos, y ahí conoce a Cornelio Reyna y Juan Peña, quienes formaban el dueto “Carta Blanca”, un dueto que ya tenía algún tiempo de trabajar, inclusive ya habían grabado un disco, pero nada había sucedido.

Juan Pena se retira del dueto un tiempo después y Cornelio Reyna invita a Ramón a trabajar juntos, integrando un dueto, con la diferencia de que le cambiaron el nombre, en lugar de Carta Blanca, el dueto fue bautizado como Los Relámpagos del Norte. Ramón Ayala, nacido en 1945 en la Colonia Argentina, municipio de Monterrey, Nuevo León, ya era un experto a tocar el acordeón, instrumento que le gustó y que empezó a teclear desde los 5 anos de edad y las clases las recibió de su padre, Ramón Covarrubias. Por su parte, Cornelio Reyna Cisneros, nacido el 16 de septiembre de 1940 en el rancho llamado Notillas, municipio de Parras de la Fuente, Coahuila, dominaba el bajo sexto, y ambos perfeccionaron el aprendizaje de estos instrumentos hasta dominarlos completamente.

Pero los Relámpagos seguían trabajando y buscando la oportunidad de grabar sus canciones, y después de visitar varias casas grabadoras, la compañía Bego de McAllen, Texas, fue la que les dio la primera oportunidad de grabar su primer sencillo, el cual incluía el tema “Ya no llores”, el cual de inmediato se convirtió en un gran éxito, esto sucedió por el año de 1964, un ano que radicalmente le cambió el destino a Cornelio y Ramón, toda vez que si bien hilvanaron éxito tras éxito y llenaban los lugares donde se presentaban, se le reconoce también, como los innovadores de la música norteña, y que en su tiempo, escandalizaban a los tradicionalistas con sus arreglos, luego incluyeron la batería y el bajo eléctrico, para, definitivamente, convertirse en una leyenda.

La peculiar voz de Cornelio y la rapidez con que Ramón ejecutaba el acordeón marcaron un nuevo estilo en la música norteña, y desde su fundación, muchos grupos y solistas tomaron como base, el ritmo particular creado por los Relámpagos del Norte, y entre sus decenas de discos de larga duración que grabaron, recordamos algunos títulos como: El Disgusto, Sufriendo Penas, Me Sacaron Del Tenampa, Lagrimas De Mi Barrio, Si Fuera Pajarillo, 15 Joyas Nortenas, y muchos más. A pesar de que cada quien siguió caminos diferentes, siempre conservaron una sólida amistad, y en varias ocasiones se reunían y cantaban juntos ante sus miles de seguidores, inclusive en 1996, grabaron un álbum en vivo que se convirtió en un éxito entre su público.

Ramón Ayala y Los Bravos del Norte, siguieron grabando muchos CD’s, y el ano pasado (2013) cumplió 50 anos de una fructífera carrera en el mundo musical, en el cual ha ganado muchos Discos de Oro, “La Diosa Musical”, seis nominaciones a los Grammy’s, hasta que lo ganó en el 2001 por la canción “Quémame los Ojos”. Por cierto, luego del éxito que obtuvieron Cornelio y Ramón en uno de sus reencuentros en 1996, se planeó la grabación de otro disco para el ano siguiente, lamentablemente, Cornelio falleció el 22 de enero de 1997 en la Ciudad de México, a la edad de 59 anos, sus restos fueron llevados a Reynosa, Tamaulipas, en donde una multitud lo esperaba con profundo dolor, y de esta manera, recordamos de manera somera, la carrera musical y los éxitos de Cornelio Reyna y Ramón Ayala…Los Relámpagos del Norte, estrellas de Sábados Rancheros.