Las Jilguerillas

 

 

Amparo e Imelda Higuera Juárez, son los nombres completos de mis tías, como carinosamente he llamado a Las Jilguerillas, este famoso dueto de cancioneras, vio la luz por primera vez en Cañada de Ramírez, en el estado de Michoacán, Amparo e Imelda, poseían una voz y estilo, cien por ciento campirano, y dirigidas por Gilberto Parra, formaron el popularísimo dueto, Amparo como primera voz e Imelda como segunda, lograron grabar, cientos y cientos de canciones. Amparo e Imelda, fueron descubiertas por otro famoso Dueto, el Dueto America, durante una fiesta en la cual interpretaban una canción de moda, por lo que al notar su gran talento para la canción ranchera, las convencieron para actuar profesionalmente, dedicándose a estudiar bajo la tutela del propio DUETO AMERICA.

Las Jilguerillas comenzaron a cantar desde muy temprana edad, cuando los trabajos de la tierra lo permitían, ya que trabajaban al lado de su padre, en las labores del rancho, pero siendo admiradoras del Dueto América y de Las Palomas, decidieron mudarse a la Ciudad de México para comenzar a alcanzar su sueño de ser cantantes famosas. En la capital mexicana, conocieron precisamente a los integrantes del Dueto América y fueron ellos quienes les tendieron una mano y las bautizaron como Las Jilguerillas por lo melodioso de sus voces.

Es así como comienza una carrera de cinco décadas sin interrupciones. Una carrera en la que siempre se destacó el amor por el folklore mexicano y por la música del pueblo. La verdadera esencia del pueblo mexicano. Las Jilguerillas siempre eran muy bien recibidas en sus presentaciones, tanto a lo largo y ancho de la República Mexicana, como en Estados Unidos, aquí en la Unión Americana, eran tan bien recibidas, que parecía que fueran las enviadas especiales, las encargadas de traer un pedacito de México en cada presentación. Es por eso que el recuerdo de Las Jilguerillas quedará para siempre grabada en la infinidad de discos y películas que protagonizaron, como verdaderas exponentes de nuestro folklore.

El primer disco que grabaron, contenía dos canciones que de inmediato reconvirtieron en éxitos radiales, los temas eran: CHAPARRITA CONSENTIDA y HAS DE SER MÍA, pero no sólo fueron éxitos, también se vendieron “como pan caliente”, tanto en México como en Estados Unidos. Luego siguieron otras grabaciones que apuntalaron más su ascenso como: EL DESCALZO, VIEJA ESCALERA, OJITOS ENCANTADORES, GUADALUPE REYES y cientos de éxitos que las volvieron imprescindibles en el gusto del público popular, a quien de inmediato le gusto su voces y su estilo, un estilo muy especial, para interpretar la música mexicana, acompañadas en sus extensas giras, en ocasiones con grupos norteños y otras con mariachis.

Luego siguió otra interminable cadena de éxitos, de los cuales enumeramos entre otros muchos: OJITOS ENCANTADORES, Ingratos ojos míos, la joven mancornadora, Que chulos ojos, Sentimiento de dolor, Una página más, Borracho te recuerdo, El bracero fracasado, Concha La mojada, Busca otro amor, Los pilares de la cárcel, El corrido de los Pérez, Que suerte la mía, Sabor de engano, Tristes recuerdos, El novillo despuntado, Una aventura…y la lista sigue y sigue, y es que casi todo lo que interpretaban, se convertía en éxito, debido a su estilo muy especial, el estilo “único de Amparo e Imelda, La Jilguerillas.

Estas senoras, gigantes de la música popular siempre cantaron juntas, llegando a completar una carrera de 50 años de éxitos, y solo se separaron debido al fallecimiento de Imelda, sólo así pudo callarse para siempre el canto tan singular y querido, al cual seguiremos escuchando para siempre, y el Sr. Felipe Aguilera, les dedica un amplio espacio en su libro llamado: HISTORIA DEL CORRIDO, precisamente el corrido, fue una de las especialidades de las Jilguerillas, Amparo e Imelda forjaron durante toda una vida, con micrófono en mano una increíble carrera, encontrando consuelo y refugio en el infinito amor a su público, ese mismo público que las convirtió en las reinas del folklore ranchero mexicano, por eso y mucho más, seguramente Las Jilguerillas seguirán volando muy alto y libremente, como las auténticas reinas del pueblo.

Amparo e Imelda dedicaron su vida cien por ciento a la música, se entregaron a ella, podemos decir que se casaron con la música, con sus canciones, toda vez que no se sabe que una de las dos haya contraido matrimonio, siguieron solteras y sin compromisos, adoptaron al publico como sus hijos y a la música para toda la vida, y como anotamos, gracias a su gran calidad humana y legado cultural, en su tierra, en Michoacán y en todo México, les rindieron muchos homenajes, Las Jilguerillas, grabaron poco más de 200 CDs, recorrieron miles de kilómetros, no siempre bien recompensadas, vistiendo sus vistosos trajes multicolores creados por ellas mismas, y así, el público se acostumbró a su presencia en festivales, lienzos charros, o en las fiestas del pueblo

Las Jilguerillas, en sus giras por Estados Unidos, prácticamente se incorporaron a los campesinos e inmigrantes, abrieron brecha para otros voceros del pueblo, ellas prefirieron el contacto directo con el público, algunas veces cantando la crónicas del corazón del campesino, otras dibujando con sus voces las hazanas de los personajes de sus corridos y el testimonio del sufrimiento, o la nostalgia de quien esta lejos de su patria. Hicieron de la música un verdadero apostolado, y siempre preferían cantar en directo, y en vivo. Por cierto, la última presentación en vivo, de Las Jilguerillas, fue el 4 de julio del 2004 en esta ciudad de Chicago, de esta manera, se cerraba una etapa de suenos, de lucha, de sacrificios, pero también de muchos éxitos.

Y en cada presentación, en cada canción, era bien cierto que las disfrutaban, realmente les gustaba lo que hacían…cantar era su vida…es por eso que los reconocimientos a su gran trayectoria, se multiplicaron, y otro dueto campirano como ellas, parece que no hay otro. Imelda abandonó este mundo, poco tiempo después de celebrar los 50 años de carrera artística, falleció de un paro respiratorio el 19 de Julio del 2004, en la ciudad de México, afortunadamente, en vida, Imelda y Amparo, recibieron decenas de reconocimientos, por ser uno de los duetos más representativos del folklore mexicano, Las Jilguerillas ahora son recordadas por la cantidad de exitosas canciones y presentaciones, y Amparo, es ahora la única Jilguerilla encargada de que la voz y la imagen de Imelda no se olvide y que Las Jilguerillas sean recordadas, como el dueto que puso en alto el folklore musical de México…Las Jilguerillas, sin duda alguna, también son estrellas de Sábados Rancheros…